sábado, 7 de marzo de 2026

La Transparencia Como Condición de Posibilidad: Narrativa Autobiográfica, Inteligencia Artificial y Autoría Situada en la Frontera Interior

 

Fernando Pequeño, Salta, Argentina, 2026

Nota de transparencia: Este ensayo fue co-escrito mediante un proceso de colaboración entre el autor Fernando Pequeño y herramientas de inteligencia artificial (Claude, de Anthropic), bajo supervisión editorial integral del autor, en enero-marzo de 2026. La premisa de la transparencia radical no es solo el objeto de estudio: es el método mismo.

I. Introducción: La Crisis de la Autoría en el Espejo de la Máquina

Escribo desde Salta, en 2026, en el cruce de memorias kirchneristas, disputas por derechos humanos y la frontera interior de la masculinidad post-hegemónica. Esta frase no es una declaración retórica: es la condición de posibilidad de todo lo que sigue. Quien escribe lo hace desde algún lugar, desde algún tiempo, desde alguna cicatriz. El ensayo que el lector tiene ante sí nació de una pregunta que me hice al recibir elogios por textos que yo sabía co-escritos con inteligencia artificial: ¿de quién es, en verdad, esta voz?

La pregunta no es nueva, pero su urgencia sí lo es. En esta tercera década del siglo XXI, la proliferación de herramientas generativas de lenguaje ha desplazado el debate sobre la autoría desde los márgenes académicos al centro de la práctica creativa cotidiana. Escritores, periodistas, académicos y memoristas se encuentran en el mismo lugar: ante textos que emergen de una conversación entre su intención y el cálculo de una máquina. 

Mis escritos personales desde mi diario íntimo a variedad de blogs temáticos; abarcan desde el análisis de mi relación con un padre difícil hasta la lucha por la memoria de Miguel Ragone, gobernador salteño desaparecido por la última dictadura militar argentina y figura fundamental de la Asociación que lleva su nombre. En esos textos conviven la terapia psicoanalítica, el diario personal, la reflexión política sobre la seguridad y la frontera noroeste, y los testimonios sobre derechos humanos. La IA no inventó esos cuadernos: los ayudó a articularse en una escritura que pudiera ser leída por otros. El problema —y también la apuesta— es que esa articulación no ocurrió en silencio.

La tesis que pretendo exponer y defender puede enunciarse con precisión: la irrupción de la inteligencia artificial en la escritura autobiográfica no disuelve la autoría, sino que la reconfigura hacia una forma más exigente y potencialmente más honesta de la misma, una autoría que exige transparencia radical del contexto situado como condición ética para interpelar auténticamente a los lectores. Lejos de ser una amenaza a la voz propia, la IA mediada por supervisión humana puede convertirse en una herramienta liberadora, en particular para aquellos escritores que operan desde los márgenes geográficos, políticos y culturales del sistema literario hegemónico, como es el caso del Noroeste Argentino.

Organizo este ensayo en tres movimientos. Primero, el contexto histórico y situado que hace posible y urgente esta reflexión desde Salta en 2026. Segundo, el núcleo filosófico y metodológico: un análisis multidimensional de la reconfiguración de la autoría y la identidad en la narrativa autobiográfica mediada por IA, articulado en cinco subsecciones que van desde la crítica del romanticismo autorial hasta la defensa filosófica de la escritura asistida. Tercero, las conclusiones y apuestas futuras para escritores latinoamericanos que, como yo, escriben desde coordenadas que el mapa literario dominante todavía no ha terminado de dibujar.

Síntesis uno

II. Contexto Histórico y Situado: Salta, el NOA Digital y la Frontera Interior como Epistemología

Para comprender lo que está en juego en la escritura autobiográfica mediada por IA en el contexto latinoamericano, es necesario situar el momento con precisión. Vivimos en el período posterior a la pandemia de COVID-19, una crisis que, entre sus múltiples efectos, aceleró la digitalización de prácticas culturales que habían resistido durante décadas. En América Latina, este proceso fue particularmente contradictorio: mientras las infraestructuras digitales se consolidaban en los centros urbanos, las periferias geográficas —como el Noroeste Argentino— continuaban operando con conectividades precarias y asimetrías profundas en el acceso a las herramientas tecnológicas más recientes.

Salta en 2026 es una ciudad que porta en su geografía las tensiones que llevo en mi  escritura. Es la capital de una provincia de frontera —limítrofe con Bolivia, Chile y Paraguay—, con una economía ligada históricamente a la explotación de recursos naturales y a formas patriarcales de organización social que persisten con tenacidad. Al mismo tiempo, es una ciudad con una vigorosa tradición de lucha por derechos humanos, representada emblemáticamente por la figura de Miguel Ragone, el gobernador constitucional elegido en 1973 y desaparecido en marzo de 1976 por la última dictadura cívico-militar. La Asociación Miguel Ragone, activa hasta hoy, sigue siendo un nodo de memoria, verdad y justicia en la ciudad y en mi vida.

En este escenario, la tensión política es constante. Los movimientos sociales que reclaman paridad de género en las instituciones de seguridad, los organismos de derechos humanos que han sostenido los juicios de lesa humanidad, y las comunidades que resisten los desalojos de territorios ancestrales conviven con gobiernos provinciales de signo conservador y con las presiones del ajuste económico nacional. Las humanidades en el NOA no son un lujo académico: son una forma de supervivencia simbólica. Escribir desde aquí no es escribir desde ningún lado; es escribir desde un lugar que ha aprendido, a fuerza de historias truncadas, que nombrar las cosas es el primer acto de resistencia.

Es en este contexto donde mi escritura adquiere su dimensión política. El análisis clínico-político presente en mi producción de textos actuales se sostiene en antiguos textos auto-biográficos entretejidos en una estructura moebiana donde lo íntimo y lo público son la misma banda. La herencia de la finca familiar —espacio de un mandato patriarcal que intento transformar en reserva natural— es también una reflexión sobre las instituciones de seguridad salteñas y sobre el trauma de la desaparición de Ragone. Desde el análisis psicoanalítico me encuentro atravesado por una doble herencia paterna: el Padre Privado (Narcisista) que rechaza y excluye, y el Padre Público/Abuelo (Simbólico/Mártir), Miguel Ragone, que representa la Ley ideal, el sacrificio y la ética política.

Esta doble herencia no es solo un dato biográfico: es una epistemología. Escribir desde Salta, en 2026, con la IA como herramienta, implica asumir que la escritura autobiográfica no ocurre en el vacío sino en la intersección de una historia familiar, una memoria política y una geografía de fronteras —interior y exterior— que definen qué se puede decir, cómo se puede decir, y a quién se le puede decir. La transparencia de ese contexto no es una virtud añadida: es la condición sin la cual ninguna interpelación auténtica a quienes se interesen por leerme es posible.

III. La Reconfiguración de la Autoría y la Identidad en la Narrativa Autobiográfica Mediada por Inteligencia Artificial: Un Análisis Multidimensional

III.1. De la Autoría Romántica a la Hibridez IA-Humana

El concepto moderno de autoría que heredamos es, en buena medida, un invento del Romanticismo europeo del siglo XVIII. La figura del autor como genio solitario —aquel que extrae de las profundidades de su individualidad una obra que no existiría sin él— fue construida en simultáneo con los sistemas legales de propiedad intelectual y con los mercados editoriales emergentes. Foucault, en su célebre conferencia ¿Qué es un autor? (1969), ya advirtió que la función-autor es una construcción discursiva e histórica, no una verdad natural. El autor, escribió Foucault, es una función del texto antes que su origen.

Sin embargo, en la práctica de la escritura autobiográfica, el mito romántico del autor persiste con una fuerza particular, porque en este género la identidad del autor y la del narrador se solapan programáticamente. Philippe Lejeune llamó a esto el "pacto autobiográfico": el acuerdo tácito entre autor y lector de que el yo que narra es el mismo yo que vivió. La entrada de la IA en este espacio no disuelve el pacto, pero lo complica de manera decisiva. Si parte de la prosa fue generada por un algoritmo, ¿qué ocurre con la identidad que esa prosa construye? ¿Sigue siendo válido el pacto?

El marco de Human-AI Collaboration in Writing (Carrera et al., 2025) identifica al menos cuatro ejes de colaboración: la generación de contenido, la asistencia estructural, la aportación creativa y la contribución analítica. En cada uno de estos ejes, el autor humano conserva una función insustituible: la de árbitro final de la verdad y la relevancia. Esta distinción es crucial. La IA, en mi escritura no inventa el conflicto edípico con mi padre, no construye el vínculo con la memoria de Ragone, no decide que la finca debía convertirse en reserva natural. Esos contenidos emergen de mi experiencia vivida. Lo que la IA hizo —bajo mi supervisión editorial constante— fue ayudar a articular esa experiencia en una prosa que pudiera ser comunicada.

Esta distinción entre la experiencia vivida (irreductiblemente humana) y la elaboración lingüística (potencialmente asistida) es el fundamento de una nueva concepción de la autoría híbrida. El autor ya no es el productor exclusivo de cada palabra, sino el curador y supervisor de la totalidad de la obra. Como señala el Informe Integral (2026): "No es cuántas palabras escribiste. Es cuántas supervisaste." Esta reconfiguración no empobrece la autoría; la complejiza y, en cierto sentido, la hace más exigente. La curaduría inteligente requiere tanto o más juicio creativo que la escritura en bruto.

III.2. Transparencia Como Ética Posmoderna: La Condición Situada

Si la autoría romántica ocultaba sus condiciones de producción bajo el manto del genio individual, la autoría posmoderna y situada las expone como condición de posibilidad de cualquier afirmación de verdad. Esta es la apuesta ética central de este ensayo. La transparencia no es una concesión al lector desconfiado ni una estrategia de márketing editorial; es la única forma de hacer posible una interpelación auténtica.

El Informe Integral (2026) recoge datos de investigación periodística que muestran que el 94% de los lectores exigen saber cuándo se usa IA en la producción de textos de no-ficción. Pero el mismo estudio señala algo más interesante: la transparencia no disminuye la confianza, la funda. Cuando el autor declara su proceso —incluyendo sus herramientas, sus limitaciones y sus decisiones—, no se debilita frente al lector; establece con él una nueva forma de vínculo, más honesto y más igualitario. "La transparencia —concluye el informe— es un acto de poder, no una confesión de culpa" (Informe Integral, 2026, p. 5).

Esta posición tiene antecedentes filosóficos sólidos. La epistemología feminista de Sandra Harding y Donna Haraway, desarrollada desde los años ochenta, argumentó sistemáticamente que el conocimiento es siempre situado: no hay perspectiva desde ningún lugar, solo perspectivas desde algún lugar. La objetividad, en esta tradición, no es la ausencia de posición sino la explicitud de la posición. Aplicada a la escritura autobiográfica mediada por IA, esta epistemología exige que el autor declare no solo su lugar de enunciación geográfico e histórico, sino también sus herramientas y sus límites.

En Mi Frontera Interior, esta transparencia opera en varios niveles simultáneos. Declaro mi historia clínica (el análisis psicoanalítico), mi historia política (la militancia en derechos humanos, el vínculo con la memoria de Ragone), mi historia familiar (el conflicto con el padre, la herencia de la finca), y ahora, en este ensayo, mi historia metodológica: la co-escritura con IA. Cada una de estas declaraciones no debilita la voz autobiográfica; la ancla en la realidad. El lector que me lee sabe que está leyendo a alguien con cicatrices específicas, en un lugar específico, en un momento específico. Eso hace posible la empatía, que es la condición de posibilidad de toda literatura.

III.3. La Inteligencia Artificial como Co-Autor y Amplificador de la Voz Situada

Uno de los argumentos más frecuentes contra la escritura asistida por IA es el de la homogeneización estilística: los modelos de lenguaje, entrenados en corpus masivos que tienden a reproducir las normas del centro, producirían textos que borran las singularidades periféricas. Esta objeción es seria y merece ser tomada en consideración. El documento Topología de la Frontera (2026) describe, desde el análisis psicoanalítico, el riesgo de que la escritura quede capturada en la "tendencias medias" de los datos de entrenamiento. Sin embargo, esta objeción confunde la herramienta con su uso.

Cuando la IA se usa bajo supervisión editorial estricta, no como generador autónomo sino como amplificador de una voz pre-existente, el efecto puede ser exactamente el opuesto: permite que voces que carecen del capital cultural o del tiempo para producir una prosa pulida en forma autónoma puedan sin embargo acceder a la articulación de sus experiencias más profundas. En el caso de Mi Frontera Interior, la IA no impuso su voz media sobre mi voz salteña, mi posición política y mi experiencia psicoanalítica ; ayudó a esa voz a encontrar la estructura que le permitiera ser escuchada. La diferencia es fundamental.

El Informe Integral (2026) cita la investigación de Carrera et al. (2025) para argumentar que los creadores que mantienen supervisión total de las decisiones creativas fundamentales sienten autoría; los que delegan esas decisiones, no. En la práctica de escritura de Mi Frontera Interior, esto se tradujo en una metodología precisa: yo aporto la experiencia vivida, los conceptos centrales, las decisiones de estructura y el criterio de verdad final; la IA aportaba alternativas de formulación, conexiones entre fragmentos, y coherencia narrativa. Ninguna frase del texto final fue aceptada sin revisión crítica de este autor. Es una escritura generada en proceso de co-escritura con IA bajo supervisión editorial mía, situada en mi trayectoria vital y desde Salta.

Esta metodología permite pensar la IA no como un sustituto del autor sino como una prótesis comunicativa —para usar el término que aparece en el Informe Integral (2026)— que extiende las capacidades expresivas del autor sin reemplazar su agencia. La metáfora de la prótesis es más precisa que la del fantasma o el plagiario: una prótesis amplía las capacidades de quien la usa, pero no camina sola. El que camina sigue siendo el sujeto.

III.4. Intersecciones Epistemológicas: Género, Memoria y Lugar

La reconfiguración de la autoría que pienso en este texto no puede ser pensada en abstracto: debe ser anclada en las intersecciones específicas que definen mi voz. Tres de esas intersecciones son particularmente relevantes: el género, la memoria histórica y el lugar.

En cuanto al género, escribo abordando explícitamente la construcción de una masculinidad post-hegemónica. Lo formulo en términos lacanianos: el sujeto transita desde el "goce fálico" de la masculinidad dominante —representada por el padre narcisista y el hermano— hacia un "goce del cuidado" que se manifiesta en la transformación de la finca en reserva natural. Esta transición no es solo terapéutica; es política. En un contexto como el salteño, donde las instituciones de seguridad reproducen sistemáticamente la lógica patriarcal, escribir sobre la propia masculinidad desde una perspectiva crítica es ya una intervención en el debate público.

En cuanto a la memoria, instalo el duelo privado por la figura de Miguel Ragone en la continuidad del duelo colectivo por los 30.000 desaparecidos de la dictadura. Esta operación es lo que denomino la "colectivización del duelo": el dolor individual se inscribe en una cadena de sentido que lo trasciende y lo vuelve transmisible. La escritura autobiográfica, en este contexto, no es un ejercicio narcisista sino un acto de memoria activa. La IA, que puede ayudar a organizar y articular esa memoria, deviene una herramienta al servicio de la justicia histórica.

En cuanto al lugar, Salta no es solo un escenario sino una epistemología. Las humanidades del Noroeste Argentino se han construido históricamente en tensión con los centros académicos y culturales de Buenos Aires, en una relación que replica, a escala nacional, las asimetrías que existen a escala global entre el Norte y el Sur del mundo. Escribir autobiografía mediada por IA desde Salta implica intervenir en esa asimetría: usar las herramientas del centro para narrar las experiencias de la periferia, en una inversión que es a la vez estética y política. El NOA digital, para usar la metáfora que propone este ensayo, no es simplemente el NOA conectado a Internet; es el NOA que usa las redes para contar sus propias historias en sus propios términos.

III.5. Defensa Metodológica de la IA en Autobiografía: Una Apuesta Filosófica Personal

Quiero ser explícito sobre mi apuesta personal, porque creo que la transparencia lo exige. Uso herramientas de inteligencia artificial en mi escritura autobiográfica por razones que son a la vez prácticas y filosóficas. Las razones prácticas son las que menos me interesan aquí: la velocidad, la posibilidad de explorar formulaciones alternativas, la ayuda para organizar materiales que en bruto son voluminosos y caóticos. Las razones filosóficas son las que sostengo como fundamento de una ética de la escritura.

La primera razón filosófica es que la escritura nunca fue solitaria. Los escritores siempre tuvieron editores, correctores, lectores de confianza, referentes intelectuales que influyeron en sus textos. La historia literaria ha ocultado sistemáticamente esas colaboraciones para mantener el mito del genio individual. Usar la IA de manera transparente es una forma de romper con esa ocultación y mostrar la escritura como lo que siempre fue: un proceso social y relacional. El Informe Integral (2026) señala precisamente esta paradoja histórica: "Históricamente, escritores siempre ocultaron editores, asistentes, lectores de confianza. ¿Por qué ahora queremos transparencia sobre IA? Porque la IA es agente, no solo herramienta. Toma decisiones."

Esta última distinción —la IA como agente que toma decisiones— es, paradójicamente, la que justifica la transparencia pero no la que invalida el uso. Si la IA toma decisiones, entonces declararla como co-participante del proceso es un imperativo ético. Pero ese imperativo no exige la renuncia a su uso; exige la responsabilización respecto de ese uso. El marco ético propuesto por el Informe Integral (2026) es preciso en este punto:soy responsable de la veracidad de lo que afirmo que pasó, de mi intención y de mi honestidad; pero no me siento culpable de usar herramientas para ayudarme a narrar esa veracidad.

La segunda razón filosófica es que en el caso específico de la escritura autobiográfica desde contextos traumáticos —como la lucha por la memoria de la dictadura o el trabajo sobre una masculinidad dañada—, la IA puede ser una herramienta de elaboración del dolor que complementa, sin reemplazar, el trabajo terapéutico y político. Mi escritura al respecto documenta el trabajo de duelo como inscripción, no como olvido. La escritura, en ese marco, es parte del proceso de simbolización de lo traumático. La IA, al ayudar a dar forma a ese proceso, no lo trivializa; lo sostiene.

Anticipo el contraargumento más serio: el que sostiene que la IA produce textos genéricos que carecen de la singularidad estilística que hace de una autobiografía una obra literaria y no simplemente un testimonio. El crítico Ted Chiang ha argumentado que el arte es la acumulación de miles de pequeñas decisiones conscientes que un algoritmo de autocompletado no puede replicar. Esta objeción es válida para un uso de la IA en el que el autor delega las decisiones centrales. No es válida para el uso que defiendo aquí, en el que yo conservo el criterio de verdad final sobre cada frase. La diferencia entre un texto genérico y un texto singular no está en si las palabras fueron generadas por un humano o una máquina; está en si las decisiones sobre qué decir, cómo decirlo y para quién decirlo fueron tomadas por alguien con una experiencia vivida específica y una responsabilidad ética hacia sus lectores.

El Documento Topología de la Frontera (2026) introduce en este contexto el concepto de "rectificación subjetiva": el movimiento por el que el sujeto, en lugar de repetir compulsivamente el dolor heredado, construye un borde que lo contenga sin negarlo. La escritura de Mi Frontera Interior es, en este sentido, una práctica de rectificación: no niego el mandato patriarcal de mi padre, no niego el trauma de la desaparición de Ragone, no niego el silencio institucional sobre la violencia de género en las fuerzas de seguridad. Los inscribo. Los articulo. Los transmito. La IA me ayuda en esa inscripción, pero la responsabilidad de inscribir es mía.

IV. Conclusiones y Apuestas Futuras: Una Interpelación desde el NOA Digital

El argumento central de este texto puede sintetizarse en tres proposiciones. Primera: la autoría en la escritura autobiográfica mediada por IA no desaparece, sino que se reconfigura hacia una función de curaduría, supervisión y responsabilización que es tan exigente —o más— que la escritura autónoma tradicional. Segunda: la transparencia radical del contexto situado —geográfico, histórico, metodológico, personal— no debilita esa autoría; la funda como práctica ética y la hace posible como interpelación auténtica al lector. Tercera: en el contexto latinoamericano, y en particular en el Noroeste Argentino de 2026, la escritura autobiográfica mediada por IA puede ser una herramienta de democratización de la expresión, de transmisión de memorias traumáticas y de elaboración política de identidades situadas, siempre y cuando sea ejercida con la responsabilidad que la transparencia radical exige.

Las implicancias de este argumento para escritores latinoamericanos son concretas. La escritura autobiográfica tiene una larga y poderosa tradición en América Latina: de las crónicas de Indias a los testimonios de los sobrevivientes de las dictaduras, pasando por las memorias de los movimientos sociales y los relatos de migración, el continente ha producido una literatura del yo que es también una literatura del nosotros. La IA no amenaza esa tradición si se usa al servicio de la experiencia vivida y no en su reemplazo. Lo que la amenaza es la ocultación: usar la IA sin declararla es repetir, en un nuevo registro tecnológico, la vieja operación de borrar las condiciones de producción del texto para simular una autenticidad que nunca fue pura.

Para los escritores como yo que operan desde la periferia —geográfica, económica, cultural— la transparencia tiene una dimensión adicional de empoderamiento. Declarar que se usa IA no es confesar una debilidad; es reclamar el derecho a usar las mejores herramientas disponibles para narrar experiencias que de otro modo podrían quedar silenciadas por las asimetrías del capital cultural y el tiempo. En ese sentido, Mi Frontera Interior no es solo una obra sobre la frontera interior de una subjetividad masculina en transformación: es una demostración práctica de que es posible escribir desde la periferia, sobre la memoria traumática, sobre el género y sobre el cuerpo político, con herramientas del siglo XXI y una ética del siglo de los derechos humanos.

Las apuestas futuras que se derivan de este argumento son múltiples. En el campo académico, es urgente desarrollar marcos metodológicos específicos para la escritura autobiográfica mediada por IA en contextos latinoamericanos, que atiendan a las asimetrías de acceso tecnológico y a las particularidades culturales de las tradiciones testimoniales regionales. En el campo editorial, es necesario crear convenciones de declaración del uso de IA que sean claras, accesibles y no punitivas, que fomenten la transparencia sin estigmatizar a los escritores que usan estas herramientas. En el campo político, es fundamental que las instituciones de memoria —como la Asociación Miguel Ragone— incorporen la discusión sobre herramientas digitales de archivo, narración y transmisión de la memoria histórica.

Termino con una interpelación directa. Lector, lectora: ¿desde dónde lees esto? ¿Qué cicatrices porta tu lugar? ¿Qué memorias lleva tu nombre? La pregunta por la autoría en la era de la IA es, en el fondo, la misma de siempre: ¿quién responde por las palabras? Mi respuesta, desde Salta, en 2026, en el cruce de una herencia familiar difícil, de la memoria de un abuelo político desaparecido, de la lucha por una masculinidad que no haga daño, y de una escritura co-asistida que no esconde sus herramientas, es: yo respondo. Y al hacerlo, te invito a que tú también respondas por las tuyas.

Referencias

Carrera, M. et al. (2025). Exploring Agency and Ownership in AI Creative Co-Writing. arXiv. https://arxiv.org/html/2411.03137v2

Foucault, M. (1969). ¿Qué es un autor? Conferencia presentada en la Société Française de Philosophie.

Gusdorf, G. (1956). Conditions and limits of autobiography. En J. Olney (Ed.), Autobiography: Essays theoretical and critical. Princeton University Press.

Haraway, D. (1988). Situated knowledges: The science question in feminism and the privilege of partial perspective. Feminist Studies, 14(3), 575-599.

Harding, S. (1986). The science question in feminism. Cornell University Press.

Lejeune, P. (1975). Le pacte autobiographique. Seuil.

Pequeño, F. (2026). Topología de la Frontera: La Reescritura del Nombre del Padre entre lo Íntimo y lo Político [Análisis clínico-político]. Salta: Documento de trabajo.

Pequeño, F. (2026). Mi Frontera Interior [Obra autobiográfica inédita]. Salta.

Perplexity AI. (2026). Informe Integral: Narrativa Autobiográfica, Inteligencia Artificial y Autoría. Documento de investigación producido con asistencia de IA bajo supervisión del autor.

US Copyright Office. (2024). Copyright and Artificial Intelligence, Part 2: Copyrightability Report. https://www.copyright.gov/ai/

Volpi, J. (2020). Una novela criminal. Alfaguara.

World Economic Forum. (2025). IA, creatividad y propiedad intelectual: ¿quién posee qué? https://es.weforum.org/stories/2025/10/ia-creatividad-y-propiedad-intelectual-quien-posee-que/

sábado, 17 de enero de 2026

La tensión entre Memoria, Identidad y Reparación

"La tensión entre Memoria, Identidad y Reparación", es un ensayo crítico de Fernando Pequeño (enero de 2026) que establece un diálogo reflexivo con la obra de la académica y ex presa política Gladys Estela Loys. El texto analiza el ensayo de Loys publicado en las Memorias del XI Coloquio Latinoamericano y Caribeño de Educación en Derechos Humanos (2025).

El escrito comienza con una declaración de principios sobre el género, subrayando que el término "preso político" debe ser inclusivo y abrazar las diversidades sexogenéricas (LGBT) históricamente marginadas. Se destaca el respeto por la labor de Loys, quien, a pesar de su gran autoridad moral, aboga explícitamente por la horizontalidad y lo colectivo, rechazando ocupar lugares de centralidad heroica.

El núcleo del ensayo aborda tres ejes fundamentales:

  1. La Paradoja del Reconocimiento Estatal: Se analiza la contradicción de los ex presos al repudiar al Estado como ente opresor mientras, simultáneamente, dependen de él para obtener un reconocimiento que revierta su "muerte civil". El autor advierte que las leyes indemnizatorias son insuficientes si no restituyen la dignidad de la lucha política.
  2. La Dimensión del Trauma y la Identidad: Pequeño plantea una observación profunda sobre la relación entre el dolor y la investigación académica. Sugiere que existe el riesgo de que el trauma se convierta en el único fundamento de legitimidad, lo cual podría fijar a los sujetos en una recurrencia del dolor pasado, obstaculizando una "reparación plena".
  3. La Emancipación Descentrada del Estado: El texto propone una autonomía que no dependa del reconocimiento oficial. Sin embargo, advierte que esta descentralización puede generar nuevas jerarquías internas basadas en el "prestigio del sobreviviente" o en la densidad del testimonio.

El ensayo concluye que la verdadera emancipación requiere que el colectivo se encuentre en la potencia del presente, rompiendo el "círculo trágico del trauma" para que la herida no sea el único eje organizador de la identidad política. Es, en esencia, un llamado a una soberanía subjetiva que trascienda la mirada del Estado. 



viernes, 5 de diciembre de 2025

Historizar, diagnosticar e intervenir: un enfoque epistémico auto etnográfico para el estudio transformador de las masculinidades

 El trabajo final "Historizar, diagnosticar e intervenir: un enfoque epistémico auto etnográfico para el estudio transformador de las masculinidades," desarrollado para la Diplomatura en Formación en Masculinidades, propone una metodología estructurada en tres pasos: historizar, diagnosticar e intervenir. Este enfoque es fundamentalmente auto etnográfico, inscribiéndose en un paradigma constructivista y crítico, donde la reflexión sobre la propia experiencia y subjetividad del investigador se convierte en una herramienta para conectar lo personal con los sistemas sociales y culturales.


La investigación aborda la tensión fundamental entre los estudios de masculinidades y ciertos sectores feministas que adoptan posturas críticas o punitivas, buscando construir puentes a través de una epistemología del diálogo y la interseccionalidad. El enfoque promueve que la intervención con varones debe ir más allá de la sanción estricta, incluyendo procesos de responsabilización, reparación simbólica y afectiva.

Para ejemplificar, el trabajo diagnostica las estrategias en Salta, poniendo el foco en la Guía Metodológica del Programa de Intervención para Hombres (PrIHo), un dispositivo que trabaja con varones (incluidos policías sumariados) que ejercieron violencia, adoptando una perspectiva no punitiva y de justicia restaurativa. Se sostiene que el cambio profundo depende de la suspensión del juicio punitivo y del cultivo de la vulnerabilidad crítica.

Finalmente, la tesis propone una "epistemología incómoda" que utiliza la sublimación y el "asedio" deconstructivo, obligando al investigador a transformar activamente sus prejuicios y a confrontar las complejidades del campo. Esto permite avanzar hacia estrategias transformadoras que superen las violencias patriarcales, fomentando sujetos masculinos conscientes, responsables y democráticos.


Presentación para exposición final en grupo del cursado. 



Texto completo del ensayo. 




sábado, 8 de noviembre de 2025

Clase 8. Final. Abordaje y Trabajo con Varones: Enfoques, Metodologías y Desafíos Político-Pedagógicos

 (Gemini NotbookLM, 2025) 

Este material se ha producido a partir de notas de clase y extractos, correspondientes a la Clase Módulo 8 de la Diplomatura coordinada por Enrique Stola durante 2025 y dictada entre la Universidad Tecnológica de Misiones y la organización Acción Educativa Santa Fe. La presentación de esta clase se consideró "excelente para poder cerrar un poco lo que fue por lo menos el cursado de esta diplomatura".

 

Introducción: Cierre del Cursado y la Voz de Nicolás Vargas

La clase, dictada el Sábado 08 de noviembre, se centró en la exposición de Nicolás Vargas sobre metodologías de trabajo con masculinidades e intervenciones con varones.

La presentación de Vargas sirvió como cierre del cursado de la diplomatura. Vargas es educador y terapeuta, licenciado en psicología social y profesor de biodanza. Es el coordinador del programa Género y generación de la Asociación Ecuménica de Cuyo. Vargas fue presentado por Stola y Laura, quien al cerrar el encuentro, destacó a Vargas como un "amigo de la casa" y resaltó el vínculo histórico entre su organización (Asociación Ecuménica de Cuyo) y Acción Educativa, a las que describe como "organizaciones hermanas" con una biografía similar en educación popular y derechos humanos.

Vargas ha trabajado durante aproximadamente 20 años en el desarrollo de perspectivas pedagógicas para el trabajo en masculinidades y enfoques relacionales. Su experiencia se gestó en la Asociación Ecuménica de Cuyo en Mendoza, inicialmente en educación popular y derechos humanos, y se consolidó tras una formación internacional en Costa Rica donde conoció la experiencia de la Escuela de Equinoccio en El Salvador, vinculando género y trabajo con varones.

 

I. Diálogos y Problematizaciones de los Cursantes

Durante el encuentro, los cursantes compartieron reflexiones conceptuales y presentaron las ideas de sus Trabajos Finales (TF) para el cierre de la diplomatura.

1. Reflexión Conceptual: Violencia Física y el Uso del Cuerpo

El cursante Juan problematiza la noción de violencia física, señalando que agarrar a alguien del brazo es indudablemente una violencia física, incluso si no se aplica fuerza total. Esta afirmación se debe a que la amenaza está presente y latente, ya que se está "usando mi cuerpo para el tuyo".

2. Caso de Estudio: El Caso La Calderilla (Salta)

Juan, cursante salteño, relató el caso de La Calderilla, un suceso sin resolver en un contexto sociopolítico e histórico específico. La Calderilla es un lugar periférico de Salta, con una cultura rural y gauchesca. El caso se centra en la desaparición de una chica y el posterior suicidio de un presunto femicida.

Este suceso se entrecruzó con la historia de la dictadura en la región, ya que hubo desapariciones en el mismo lugar. Juan y su compañera "Vero" están interesados en analizar cómo funcionó todo alrededor de ese caso como tema de trabajo final.

3. Propuestas de Trabajos Finales

Se presentaron cinco propuestas generales para el trabajo final:

Propuesta

Cursante(s)

Objetivo General y Desarrollo

1.

Jime y Marce

Trabajar sobre los desafíos que enfrentan los equipos que ya trabajan con varones, específicamente la falta de sensibilización. Buscan una propuesta de intervención enfocada en las adolescencias para el año próximo, utilizando las instituciones y el deporte como vías de entrada. Les preocupa el lenguaje que están usando, ya que sienten que están "lejísimos" de esa población.

2.

Jesus

Elaborar el trabajo final sobre la experiencia del taller de masculinidades realizado este año con adolescentes en el centro juvenil. El taller surgió por la necesidad de un espacio para que los varones hablaran entre ellos y ya incorporó elementos de la diplomatura. Se sugiere revisar esa práctica a la luz de lo aprendido.

3.

Fernando

Realizar una mixtura: desarrollar una propuesta epistemológica sobre el involucramiento de varones (continuando el trabajo sobre el asedio e incomodidad) y dialogar con un dispositivo gubernamental (programa PRIO). El objetivo final es proponer un pequeño dispositivo de prevención para jóvenes voluntarios en colegios secundarios. Jesús consideró esta meta "muy ambicioso".

4.

Pia

Analizar los aportes transfeministas a las masculinidades. Está considerando el itinerario político Travesti, los aportes de Lohana y experiencias en la región, sosteniendo que esta mirada es crucial.

5.

Juanes

Ajustar y mejorar los encuentros y talleres que ya realiza con varones procesados por violencia de género en Esquina, Corrientes. Destaca que armó estos cursos debido a la alta demanda judicial (entre 10 y 15 candidatos al mes) y busca ajustar la metodología a la luz del diplomado y hacerlo más interdisciplinario.


II. El Enfoque Metodológico de Nicolás Vargas: Desafíos Político-Pedagógicos

El modelo de intervención presentado por Nicolás Vargas se denomina "Desafíos político-pedagógicos para una práctica [en] masculinidad". Se basa en una sistematización del trabajo que realiza en ámbitos de formación con varones.

A. Fundamentos Epistemológicos y Posicionamiento

El modelo parte de la premisa de la crisis del patriarcado. Se identifican dos dimensiones del patriarcado: la lógica tradicional de dominio (varón más, mujer menos) y una dimensión subjetiva (el dominio de la razón sobre la emoción y el instinto). Este dominio implica el control sobre otros cuerpos y el dominio sobre el propio cuerpo (negación de la emocionalidad).

  • Socialización Corporal: La socialización masculina es binaria y patriarcal, fragmentada respecto a los cuerpos feminizados, y anclada profundamente en la corporalidad. Mover el cuerpo de este lugar establecido es lo "más difícil de mover".
  • Vínculo con Feminismos: El modelo busca la traducción pedagógica de los conceptos feministas ("el cuerpo como territorio," "lo cotidiano es político") para que los varones puedan reflexionar sobre su propia experiencia.

B. Los Tres Enfoques Pedagógicos Clave

El dispositivo de trabajo se ordena en torno a tres enfoques fundamentales:

  1. Enfoque en Masculinidades: Es fundamental para que los varones se miren con sus propios lentes. Busca desactivar la mirada en tercera persona (evitando el relato ajeno, generalmente de sus compañeras) para mirar la propia experiencia frente al patriarcado.
  2. Enfoque Relacional: Pone el foco en las formas y las relaciones de poder, centrándose en cómo el aprendizaje de ser varón se proyecta en los vínculos con otros, incluyendo mujeres, infancias y la naturaleza.
  3. Enfoque Generacional: Es "súper importante" debido a los abismos y tensiones creados por las lógicas adultocéntricas y de masculinidad hegemónica entre varones de distintas edades (ej. 60 vs. 18 años). Una dinámica de integración metodológica es ordenar a los participantes por edad para que se reconozca y se ponga en diálogo la especificidad de los aprendizajes acumulados de cada generación.

C. La Metodología de la Praxis: Las Tríadas

El modelo utiliza tríadas conceptuales basadas en la lógica de la praxis (acción, reflexión y síntesis) para estructurar la progresión del trabajo.

Triada Metodológica

Ámbito

Descripción

1. Develar, Identificar, Intervenir

Sociopolítico Relacional (Poder)

Implica tomar conciencia de los patrones y heridas ocultas (Develar), reconocer cómo operan mandatos y privilegios (Identificar), y modificar prácticas, lo cual requiere acompañamiento (Intervenir).

2. Concepto, Cuerpo, Experiencia

Nombramiento del Mundo (Integración)

Es un mecanismo de vigilancia pedagógica que aborda la brecha entre "nombrar el mundo y caminarlo". Se trabaja la tensión entre el relato conceptual (guiones culturales) y cómo se habitan esos conceptos en el cuerpo. La Experiencia ocurre al poner en tensión esta contradicción (ej. cómo los varones se sientan con las piernas abiertas).

3. Incomodidad, Vacío, Creatividad

Emocional (Motor Pedagógico)

La Incomodidad es el motor de quiebre y movilización de la conciencia de socialización masculina. Es el lugar de "no saber cómo o hacia dónde" que se debe habitar. El Vacío es el reconocimiento de esa sensación, que luego permite la Creatividad para reordenar e integrar la experiencia.

4. Proyección, Apropiación, Deseo

Autorresponsabilidad (El Yo)

La Proyección es el mecanismo de justificar las acciones nombrando en tercera persona ("todas las mujeres," "toda la justicia"). La Apropiación es el ajuste conceptual de usar la primera persona ("yo siento," "a mí me pasó"). Esto produce un cambio corporal/emocional y es clave para la responsabilidad. El Deseo ("yo quiero," "yo no quiero más esto") es la posibilidad habilitada por la apropiación de la responsabilidad.

D. Elementos Transversales

  • La Progresividad: Debe ser una herramienta transversal y sistemática. Es crucial en dos dimensiones: Pedagógica (para que el proceso no sea expulsivo o juzgador y acompañe la transición de la base patriarcal) y Política (pensar la agenda y las políticas públicas sobre masculinidades).
  • Contacto y Afectivización: El contacto corporal se introduce de manera progresiva (ej. tomarse de la mano) como un espacio seguro para que el cuerpo se relaje y afectivice, desarmando la idea de que el contacto entre varones es amenazante.

E. Desafíos Políticos y de Contexto

Nicolás Vargas señala que uno de los mayores desafíos es alcanzar a aquellos varones que no están judicializados o interpelados externamente.

  • Lenguaje y Nombramiento: El desafío político es cómo nombrar los espacios para acercar la convocatoria a otros imaginarios, sugiriendo a veces no hablar de "masculinidades" o "género", sino de "varones" o "hombres".
  • Reacción Conservadora: En el contexto actual, los discursos de reacción conservadora se presentan como un desafío político significativo, ya que ofrecen un discurso legitimador de que el trabajo con masculinidades "no hace falta".

 

Conclusión

La clase constituyó el cierre formal del cursado de la diplomatura, con la exposición de Nicolás Vargas, la cual sintetizó un modelo pedagógico integral para el trabajo con varones, basado en la educación popular, la interpelación corporal y la necesidad de transitar la incomodidad para alcanzar la responsabilidad personal.

Laura, al finalizar, agradeció la exposición por su valor para "cerrar un poco lo que fue por lo menos el cursado". La conclusión de la sesión marcó la transición hacia la fase final del programa: la elaboración y presentación de los trabajos finales por parte de los cursantes, los cuales debían ser enviados alrededor del 20, 21 o 22 de noviembre para su revisión antes de la exposición.

El contenido de la clase resaltó que la transformación de las masculinidades requiere un enfoque que se aleje de la mirada en tercera persona, se ancle en la experiencia cotidiana y el cuerpo, y utilice herramientas metodológicas como la tríada Incomodidad, Vacío y Creatividad para impulsar el cambio de la conciencia de socialización masculina. Es un proceso que exige progresividad para validar la experiencia del otro y evitar el juicio.

El enfoque de Vargas funciona como un gimnasio mental y corporal, donde los varones no solo aprenden nuevos conceptos ("el concepto"), sino que reeducan sus reflejos más arraigados ("el cuerpo"), enfrentando el dolor del desaprendizaje ("la incomodidad") para poder reescribir su guion vital ("el deseo").



sábado, 1 de noviembre de 2025

Modulo 3, clase 3. Intervención y Transformación: Debates en Políticas Públicas, Metodologías Reeducativas y la Ética del Cuidado en el Trabajo con Varones que Ejercen Violencia

La tercera unidad del Módulo 3 de la Diplomatura en Masculinidades 2025, dictada por Gabriela Córdoba y Darío Casals en la UNT, se centró en "los lineamientos para el fortalecimiento de los modelos de atención a hombres que ejercen violencia de género". La clase abordó la revisión integral de las modalidades de intervención, partiendo del principio fundamental de que la violencia masculina no se modifica solo con sanciones o control. Se destacó la necesidad de apoyar activamente a los varones para que atraviesen procesos de transformación subjetiva, vincular y cultural. El enfoque esencialmente reeducativo de la intervención buscó contrastar y ofrecer un significado alternativo a la masculinidad hegemónica, manteniendo una mirada integral basada en el modelo ecológico. Los debates se extendieron a los desafíos de las políticas públicas y al trabajo personal del equipo interventor.

 

Los contenidos centrales de la clase abordaron cuatro ejes principales: los fundamentos metodológicos para la transformación; los desafíos de las políticas públicas y su lógica dicotómica; la articulación interinstitucional y la justicia restaurativa; y la ética del autocuidado profesional frente a la violencia.

1. Lineamientos y Fundamentos Metodológicos para la Intervención

La intervención se basa en la premisa de que el cambio debe ser profundo y buscar la transformación, no el mero control.

  • Propósito y Alcance Ético: La intervención tiene como objetivo real lograr una mayor salud mental de los hombres y de toda la comunidad. No debe ser punitiva ni realizar juicios, ya que esa no es la tarea del equipo interventor. La tarea esencial es resignificar la masculinidad y ofrecer un significado alternativo a lo que implica ser un "hombre de verdad".
  • El Desafío del Cambio Subjetivo: El reto más importante es lograr el cambio de la actitud de los usuarios, lo cual ocurre entre el 95% y el 97% de las veces en los grupos. No obstante, el desafío real radica en propiciar un cambio más profundo y subjetivo.
  • Claves para la Transformación:
    • Simbolización y Palabra: La disminución de la ansiedad y el cambio de actitud se vinculan a que los varones puedan hablar y simbolizar sus experiencias emocionales. Se debe evitar la descarga emocional intensa sin la presencia de la palabra o la sistematización de un terapeuta.
    • Responsabilización y Emoción: Es fundamental recuperar la capacidad de sentir (tristeza, miedo, frustración) sin que esto sea visto como debilidad. Los actos de violencia surgen de la incapacidad para tramitar la frustración. El reconocimiento y la responsabilización de las violencias marcan el pasaje de la negación al insight.
    • Modalidades: Se prioriza la modalidad grupal reflexiva con enfoque reeducativo. La entrevista motivacional es fundamental para lograr que el hombre se motive a cambiar, activando la responsabilidad desde la posibilidad de cambio, no desde la culpa.

2. Debates en Políticas Públicas: La Crítica a la Lógica Dicotómica

Gabriela Córdoba enfocó el análisis en las fallas de las políticas públicas al abordar a los varones que ejercen violencia, especialmente aquellas que se rigen por una lógica binaria.

  • Riesgo de la Binaridad: La lógica de la reparación de género, al definir a las mujeres y disidencias como sujetos beneficiarios, define a los varones como "no destinatarios o beneficiarios naturales del sistema". Esto conlleva el riesgo de consolidar una lectura dicotómica.
  • Invisibilización de la Vulnerabilidad Masculina: La lectura binaria impide visualizar las nuevas formas de vulnerabilidad masculina. Estas vulnerabilidades incluyen: varones precarizados, empobrecidos o racializados, así como la soledad, precariedad emocional y pérdida de referentes identitarios. Estos son costos psíquicos y afectivos de los mandatos de la masculinidad hegemónica.
  • La Caricaturización del Varón Violento: La visibilización de la violencia tiende a representar a los varones que la ejercen como una "otredad caricaturizada" (monstruos, locos o dementes). Esto genera un estigma que obstaculiza la intervención.
  • Propuesta Relacional: Se requiere un enfoque relacional de género que incluya a los varones en la agenda no como contraparte, sino como parte del entramado relacional. El objetivo es buscar la mejora recíproca de la calidad de vida y de los vínculos de todas las personas.

3. Estructura Programática, Fallas Estatales y Articulación

La efectividad de los programas depende de su contexto institucional y la articulación con el sistema de justicia.

  • Justicia Retributiva y Restaurativa: La sanción penal (justicia retributiva) y los programas reeducativos (justicia restaurativa) deben ser procesos paralelos, nunca sustitutivos. La justicia restaurativa busca la reparación del daño, requiriendo que el agresor reconozca la responsabilidad.
  • Articulación Necesaria: El trabajo con varones debe integrarse en un sistema de protección integral. Si los programas operan de forma aislada de los servicios para mujeres y el sistema judicial/salud, se rompe la lógica de la protección.
  • Fallas Institucionales: Se resaltó que el Estado no toma las medidas necesarias cuando una mujer está en riesgo. El caso del suicidio feminicida de Carla Robles en Tucumán sirvió para debatir la ineficacia de las políticas sostenidas y la falta de formación judicial en violencia basada en género.
  • Voluntad vs. Obligación: Los varones que asisten a los grupos de manera voluntaria tienen mejor pronóstico que quienes van obligados por una medida cautelar. No obstante, el grupo debe mandar una carta al juez si el varón, aun estando obligado, no reconoce ningún tipo de violencia, pues la paciencia del equipo no es infinita.

4. Trabajo del Equipo Interventor: Heridas de Género y Autocuidado

El cierre de la sesión se enfocó en el impacto subjetivo de la violencia en los profesionales y la necesidad de una ética del cuidado.

  • Burnout y Fatiga de Compasión: La exposición continua al dolor ajeno produce efectos traumáticos como el burnout (agotamiento emocional, despersonalización) y la fatiga de compasión. La angustia es vista como el motor para trabajar, ya que sin ella la intervención sería de baja calidad.
  • Heridas de Género: Son el daño emocional y sexual que hombres y mujeres han recibido por su socialización patriarcal. Si el profesional (mujer u hombre) no trabaja sus heridas de género, corre el riesgo de reproducir las violencias en los grupos mediante el juicio o el maltrato hacia los usuarios.
  • Disociación Instrumental: La herramienta clave es la disociación instrumental, que implica dejar de lado las heridas y emociones propias de manera intencional para poder operar de modo asertivo y adecuado en la intervención.
  • Práctica Ética: El cuidado del equipo es una condición de eficacia y ética profesional. Se requiere trabajo en dupla para detectar la rabia o la activación de heridas, además de terapia personal y supervisión constante.
  • Debate Decolonial: Se planteó el riesgo ético de que los profesionales busquen colonizar formas de ser hombre en culturas con roles fuertemente diferenciados. La intervención debe limitarse a los temas que el propio grupo desea trabajar.

 

Conclusión de la Clase

La clase concluyó estableciendo que la intervención con varones que ejercen violencia representa un desafío estructural que requiere la transformación de modelos de pensamiento para pasar de la condena a la complejidad. Darío Casals afirmó que estos programas son un pilar en la justicia social y la salud pública, que buscan reeducar al varón para que reconstruya su subjetividad. Este proceso exige que el varón simbolice sus experiencias y se responsabilice de sus actos, logrando un insight que va más allá de la obediencia superficial a la ley.

Sin embargo, Gabriela Córdoba enfatizó que la eficacia de este trabajo se ve comprometida por las fallas en las políticas públicas. Al basarse en la lógica dicotómica de la reparación de género, las políticas asumen que el varón es un "beneficiario natural del sistema" y tienden a verlo instrumentalmente, como un obstáculo a remover para el empoderamiento femenino. Este enfoque genera que las teorías avancen más lento que la práctica, invisibilizando las vulnerabilidades masculinas específicas (soledad, precariedad emocional) y el derecho de los hombres a sus propios procesos de reparación y desarrollo emocional. Para superar esto, se debe avanzar hacia políticas relacionales de género que integren a los varones en clave de corresponsabilidad.

Finalmente, la clase hizo hincapié en que la sostenibilidad de la transformación relacional depende del cuidado ético del equipo interventor. El trabajo continuo con la violencia activa las heridas de género y conduce al burnout. Para operar de manera asertiva, el profesional necesita desarrollar la disociación instrumental y entender que la angustia es el motor ético, pero debe ser gestionada a través de la supervisión y el apoyo en dupla. Este enfoque ético y técnico permite a los equipos transitar de la sospecha y el castigo hacia la comprensión y la transformación, abandonando la caricatura del varón violento.

El debate sobre la intervención en masculinidades y violencia es como intentar pilotar un avión con un mapa de carreteras desactualizado: la práctica (el viaje real) se enfrenta constantemente a territorios complejos (vulnerabilidad masculina, fallas judiciales) que el modelo teórico (el mapa dicotómico) no registra, obligando a los pilotos (los profesionales) a confiar en la brújula ética del autocuidado para no estrellarse.

 

sábado, 25 de octubre de 2025

Módulo 3, clase 2. Del Castigo a la Responsabilidad: Modelos de Intervención y la Centralidad de la Violencia Simbólica en el Trabajo con HEV

  

Este material es una síntesis organizada a partir de notas de clase de la segunda unidad del tercero de tres módulos que integran la Diplomatura en Masculinidades 2025, titulada "Intervenciones en Violencias basada en Género". La Diplomatura es dictada por Gabriela Córdoba y Darío Casals en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

La segunda unidad del Módulo 3, "Intervenciones en Violencias basada en Género", dictada por Gabriela Córdoba y Darío Casals en la Diplomatura en Masculinidades 2025 de la UNT, se centró en establecer las "bases comunes de las estrategias de intervención" para programas de atención a Hombres que Ejercen Violencia (HEV). El objetivo primordial de la clase fue que los participantes comprendieran "por qué lo hacemos y desde dónde lo hacemos", articulando los fundamentos teóricos con los metodológicos. La unidad se propuso ir más allá de los modelos punitivos, buscando un enfoque transformador que produzca cambios genuinos mediante el reconocimiento y la responsabilidad. Para ello, se abordó la relevancia del Modelo Ecológico y, como concepto central para el diagnóstico e intervención, la violencia simbólica, definida como aquella que "legitima jerarquías y desigualdades" y que pasa inadvertida para los involucrados.


 

I. Hacia un Enfoque de Intervención Transformadora (Gabriela Córdoba)

La clase enfatizó la necesidad de superar los modelos punitivos o meramente correctivos. Históricamente, las intervenciones se han centrado en la sanción penal, pero "el castigo por sí solo no modificaba los patrones de comportamiento de los varones ni prevenía futuras violencias".

Proposiciones Centrales del Enfoque Transformador:

  • Responsabilidad Subjetiva: El desafío es pasar de la denuncia del privilegio a la "construcción de la responsabilidad" en los varones. Si se reduce al varón a la categoría de "monstruo" o "victimario", se "cierra la puerta a cualquier posibilidad de cambio".
  • Articulación Ética: El camino transformador debe articular la "firmeza en los límites" con una "ética relacional que promueva la reparación y la responsabilidad". La intervención es inherentemente "política y ética".
  • Crítica al "Bajar Línea": Los facilitadores que solo se enfocan en lo normativo ("bajan línea") sin buscar la implicación emocional del varón, no producen cambios porque el sujeto "no se ha implicado".

II. Fundamentos Teóricos: Modelos de Intervención (Darío Casals)

Darío Casals presentó los fundamentos teóricos más importantes para la intervención.

1. Modelo Ecológico (Visión Sistémica)

Este modelo es clave porque concibe la violencia como un fenómeno multicausal y sistémico, y no como un "accidente individual". Obliga a situar al varón en una red de influencias interdependientes. Considera cuatro niveles de influencia:

  • Nivel Individual: Historia de maltrato, consumo de sustancias, gestión de impulsos y la internalización de la creencia de que los hombres deben controlar y dominar.
  • Nivel Relacional/Familiar: Dinámicas inmediatas donde se reproduce el poder de género (ej., celos y dependencia).
  • Nivel Comunitario: Entornos (escuela, trabajo) que legitiman la desigualdad a través de omisiones y complicidad estructural.
  • Nivel Social/Estructural (Macrosocial): Factores como el patriarcado, la pobreza y las políticas neoliberales que sostienen la violencia.

2. Modelo con Perspectiva de Género

Este enfoque es fundamental para desmontar la creencia de que la violencia es biológica (testosterona, mal carácter) y reconocer que es una "práctica cultural" posicionada sobre los hombres.

  • Los Tres Pilares Estructurales: La violencia se sostiene en el trabajo como eje identitario (su pérdida desestabiliza al varón y puede llevarlo a ejercer control hacia la pareja), la socialización de género infantil (aprendizaje de que la fuerza afirma la identidad) y las redes familiares y comunitarias.
  • Desigualdad Persistente: Casals refutó enfáticamente la creencia de que la igualdad de género ya es un hecho (por tener leyes o votar), declarando: "Estamos muy lejos de la igualdad de género. Muy lejos".

3. Modelo Cognitivo Conductual (TCC)

Es el modelo más difundido en Argentina. Se enfoca en modificar pensamientos y conductas violentas (ej., reestructuración cognitiva, tiempo afuera o retiro avisado). Sin embargo, se critica por ser "corto" ya que corrige la conducta sin profundizar en las raíces estructurales de la violencia.

III. El Concepto Central: Violencia Simbólica

Darío Casals introdujo la violencia simbólica como un concepto clave para la intervención.

  • Inconsciencia y Legitimación: Es un ejercicio de poder que ocurre en un "escenario naturalizado y de legitimidad" para ambos, el victimario y la víctima, quienes no son conscientes de estar en una situación violenta.
  • Ausencia de Intención Consciente: El varón no tiene una "voluntad consciente de dominio", y la dominación es "sofisticada", con la víctima convencida de que las intenciones del victimario son buenas.
  • Discurso Políticamente Correcto: Este tipo de violencia es "amortiguada, disfrazada, maquillada" y presentada a través de un "discurso políticamente correcto". Un ejemplo es cuando la mujer deja su desarrollo profesional por un acuerdo familiar, reforzando el "orden natural de las cosas".

IV. Desmontando el Privilegio y los Costos de Ser Varón (Gabriela Córdoba)

Gabriela Córdoba complejizó la noción de privilegio, argumentando que centrarse solo en la renuncia a los beneficios masculinos es reduccionista y genera resistencias.

  • Las Desventajas: Es necesario visibilizar los costos asociados a ser varón, como el empobrecimiento afectivo, relacional y subjetivo, la coraza emocional que tapa lo que duele, y el sentimiento de estar "atrapado en una identidad que ya no les sirve".
  • La Ética del Cuidado: El enfoque de la ética del cuidado (Carol Gilligan) busca que el varón tome conciencia de que su violencia ha generado la "ruptura de un lazo humano". La reparación debe ser una "respuesta ética al sufrimiento causado".

V. Herramientas Prácticas para la Responsabilización (Gabriela Córdoba)

La intervención transformadora se materializa mediante herramientas que promueven la conciencia del daño concreto:

  1. El Mapa del Impacto: El varón dibuja su entorno familiar y social y "colorea" los lugares donde su conducta violenta impactó negativamente. Este ejercicio introduce la dimensión y la magnitud del daño. El objetivo es que el varón piense "qué estrategias reemplazarían de esas violencias para tener prácticas de cuidado".
  2. La Carta de Reparación: Ejercicio simbólico y no entregable. El varón debe describir un acto de violencia específico, reflexionar sobre su proceso subjetivo, el impacto en la víctima y ofrecer "compromisos concretos de cambio".

VI. Rigor Metodológico y Crítica a la Reproducción de Estereotipos

En la discusión sobre un video de intervención, los participantes realizaron una crítica profunda a los riesgos de una mala metodología.

  • Violencia de Autoridad y Cosificación: Se criticó la violencia de autoridad ejercida por el adulto al direccionar la conducta de los niños, y la cosificación y sexualización de la niña, quien aparece como un "objeto de experimento".
  • Refuerzo de Estereotipos: La justificación dada por los niños ("No la puedo golpear porque es una niña") fue señalada como problemática, ya que frena la violencia solo contra las mujeres, pero no la violencia en sí misma. El consenso fue que "en realidad no se le tiene que pegar a nadie". Este enfoque reproduce el estereotipo de la niña como frágil y del varón como protector. El video, aunque bienintencionado, puede utilizarse con adultos únicamente para "demostrar cómo una buena intención puede naufragar o una mala metodología".

 

Conclusión

La segunda unidad proporcionó una hoja de ruta esencialmente "política y ética" para la intervención con HEV, rechazando la noción de que el castigo "por sí solo no modificaba los patrones de comportamiento". Darío Casals revisó los fundamentos teóricos, destacando el Modelo Ecológico por concebir la violencia como multicausal y sistémica, situando al varón en una "red de influencias interdependientes" que abarcan lo individual, relacional, comunitario y macrosocial (patriarcado y políticas neoliberales). Casals también enfatizó que la violencia es una "práctica cultural" y no biológica, sustentada en la socialización de género y la ligazón del trabajo como "eje articulador" de la identidad masculina.

Centralmente, se introdujo la violencia simbólica, definida como el ejercicio de poder que ocurre en un escenario "naturalizado y de legitimidad" para ambos miembros, caracterizado por la "ausencia de la intencionalidad consciente de dominar". Esta dominación es "amortiguada, disfrazada, maquillada" y presentada con un "discurso políticamente correcto".

Gabriela Córdoba delineó la "intervención transformadora" como el punto de llegada, la cual debe articular la "firmeza en los límites" con una "ética relacional que promueva la reparación y la responsabilidad". El enfoque transformador exige que el varón asuma la "responsabilidad plena por los propios actos", superando la crítica a los enfoques meramente cognitivos, los cuales "se queda[n] como si fuese una conducta únicamente de ese varón". Además, Córdoba advirtió que los facilitadores que solo "bajan línea" no producen cambios porque el sujeto "no se ha implicado" emocionalmente.

Para lograr esta implicación genuina, la unidad propuso herramientas concretas. El "Mapa del Impacto" permite al varón visualizar la "dimensión y magnitud" del daño en su entorno social y familiar, promoviendo la "responsabilidad en una cuestión concreta". El objetivo final es que el varón piense "qué estrategias reemplazarían de esas violencias para tener prácticas de cuidado". Por último, la "Carta de Reparación" (que es "no entregable") fomenta la reflexión sobre el proceso subjetivo del varón y el "compromiso genuino" para "reconstruir algo que se rompió". Este enfoque integral se sostiene en una ética que visibiliza tanto los privilegios como el "empobrecimiento afectivo" de los varones, buscando la "transformación del sujeto" y no una mera "adaptación superficial" a las expectativas del programa.

 

Clase 7 de 7. Metodologías y Estrategias para la Intervención con Hombres que Ejercen Violencia de Género: Análisis de la Masculinidad Hegemónica y el Abordaje Psicosocioeducativo. Diplo STOLA

 

(Gemini NotbookLM) [1]

Este material ha sido producido a partir de notas de clase, y corresponde a la séptima clase de siete que integran el desarrollo de la Diplomatura coordinada por Enrique Stola durante 2025 y dictada entre la Universidad Tecnológica de Misiones y la organización Acción Educativa Santa Fe (información provista en su solicitud).

La clase se llevó a cabo el Sábado 25 de octubre de 2025.

 

Presentación Inicial de los Contenidos de la Clase

La unidad temática central se titula "VII. Abordaje y trabajo con varones. Enfoques y metodologías de trabajo con masculinidades. Intervenciones con varones que ejercieron violencias. Masculinidades que ponen en crisis el paradigma de masculinidad hegemónico".

Esta sesión se centró en proporcionar un marco teórico y práctico para abordar la problemática de la violencia de género desde la perspectiva de la intervención con los agresores. Los contenidos combinaron el análisis del contexto sociopolítico hostil, el estudio conceptual de la masculinidad hegemónica y, fundamentalmente, las metodologías clínicas y psicosocioeducativas para trabajar con varones que ejercen violencia.

Los docentes y expositores de la clase fueron:

  1. Laura Venturini: Moderadora de la sesión, quien introdujo a los disertantes y facilitó la entrega de las consignas del trabajo final.
  2. Mariano Cupayolo: Licenciado y Profesor en Psicología, integrante de Libres y Diversas, y Coordinador de talleres de construcción de masculinidades en Mumalá. Su intervención se centró en el panorama sociopolítico y la reflexión sobre la batalla cultural.
  3. Leandro Maggio: Licenciado en psicología, psicoterapeuta especializado en violencia de género y miembro de la comisión directiva de RETEM (Red de Equipos de Trabajo y Estudio de Masculinidad). Su exposición se enfocó en la asistencia e intervención con hombres que ejercen violencia de género.

 

Contenidos de la Clase: Abordaje y Metodologías de Intervención

I. Masculinidades Hegemónicas y Contexto Sociopolítico (Mariano Cupayolo)

Mariano Cupayolo introdujo la clase subrayando el panorama sociopolítico hostil y agresivo hacia los movimientos feministas y disidentes.

  1. Batalla Cultural de la Ultraderecha: Atribuyó las reacciones negativas ("puteada" o "caras y críticas") que provoca nombrar "género" o "diversidad" a la arremetida de los sectores de ultraderecha, que promueven el odio y atacan a sectores desprotegidos.
  2. Violencia y Discursos de Odio: Mencionó el caso de Pablo Laurta (femicida), quien había fundado la organización "Varones Unidos" que profesaba ideas de exaltación de la masculinidad hegemónica y el "forzamiento de ideas de sublevación de la sumisión de las mujeres". Argumentó que estos discursos de odio son sustentados por figuras como Agustín Laje y Nicolás Márquez, y se manifiestan en actos violentos.
  3. Conceptos Clave del Video Disparador: Tras la desconexión de Mariano por problemas técnicos, se proyectó un video que definió la Masculinidad Hegemónica como un ideal cultural forzado (heterosexual, dominante, agresivo, proveedor, sin emociones), cuyo incumplimiento acarrea castigos sociales (insultos como "fracasado, cagón, impotente"). También se definió el Androcentrismo como la práctica de otorgar al varón heterosexual, cis, blanco y de clase media-alta una posición central. La propuesta del video fue reflexionar para construir una masculinidad "amorosa y receptiva".

II. Estrategias de Intervención con Varones que Ejercen Violencia (Leandro Maggio)

Leandro Maggio centró su exposición en las estrategias para la asistencia e intervención, sosteniendo que la transformación es siempre posible si se revisan los privilegios y la dominación derivados de la masculinidad hegemónica.

  1. Desafíos en el Proceso de Admisión:
    • La demanda no es directa, sino motivada por sanciones jurídicas o un ultimátum.
    • Existe un viraje en los relatos donde los varones se apropian de la terminología de deconstrucción para invisibilizar sus conductas violentas, requiriendo una escucha clínica profunda.
    • Criterios de Exclusión: No se admite a varones que niegan absolutamente sus ejercicios de violencia.
  2. Foco de Abordaje:
    • Leandro Maggio sostiene que el objetivo general más importante es trabajar sobre los ejercicios de violencia concretos y los vínculos.
    • La revisión de los modelos de masculinidad es una herramienta clave, pero no el objetivo final, ya que centrarse solo en la identidad corre el riesgo de perder de vista la conducta violenta.
  3. Modelo Integral Psicosocioeducativo y la Coordinación:
    • Este modelo busca la colaboración y la interacción de los integrantes, generando un espacio de intimidad grupal para hablar de lo que se siente, rompiendo los mandatos de la masculinidad hegemónica.
    • Se recomienda la cocoordinación intergénero e interdisciplinaria (ej. psicólogo varón y trabajadora social) para romper con la dinámica de complicidad masculina.
    • La técnica de los facilitadores debe ser la confrontación respetuosa, señalando lo que el varón produce en el otro y en sí mismo, buscando comprender el trasfondo sin justificar la violencia.
  4. Herramientas Metodológicas Clave:
    • Inversión del Peso Motivacional: Se busca que los varones vinculen los privilegios de ser varón con los efectos negativos que producen (soledad, denuncias). Se utiliza el Enfoque Modular Transformacional de Blazmar para analizar sistemas motivacionales subyacentes (p. ej., narcisista, de regulación emocional) para buscar satisfacción sin usar al otro como objeto.
    • Desarrollo de la Función Mentalizadora: Utilizando la Teoría de Peter Fonagy, se trabaja la capacidad de entender el comportamiento propio y ajeno en términos de estados mentales. Maggio argumenta que la masculinidad hegemónica genera fallas en esta capacidad.
    • Recursos Prácticos: Uso del Ciclo de la Violencia; el Violentómetro (para desnaturalizar acciones como celar o ignorar); Viñetas (historias de terceros para una identificación indirecta); y la técnica del Tiempo Fuera (Time Out) para identificar la tensión corporal y retirarse antes de la escalada. El uso del arte (obras de teatro) es vital para convocar a varones no judicializados.

III. Indicaciones sobre el Trabajo Final (Laura Venturini)

Antes de iniciar la clase formal, Laura Venturini interrumpió la sesión para dar indicaciones sobre el trabajo final.

  • Contenido Requerido: Si se utiliza un trabajo previo avanzado, se deben incorporar todos los conceptos, teorías o autores vistos en la diplomatura.
  • Plazo y Presentación: Los estudiantes tienen casi un mes para entregarlo. Se solicitó la presentación anticipada para que el equipo docente pudiera hacer una devolución y los estudiantes supieran si debían profundizar en algún aspecto para la defensa oral.

 

Diálogos y Problematizaciones Conceptuales de los Cursantes

Tras la exposición de Leandro Maggio, se generó un rico intercambio centrado en las dificultades prácticas y éticas de la intervención con varones violentos:

1. Desafíos Institucionales y Admisión

  • Dariela (Rosario del Tala): Relató la dificultad inicial de su grupo de profesionales (trabajando ad honorem) para sostener la admisión de todas las derivaciones. Su principal desafío es la lucha institucional, donde la justicia y los oficiales de Falta sugieren a los varones tomar un curso virtual básico con un certificado simple, en lugar de asistir a los talleres presenciales que buscan la reflexión profunda.
  • Juani: Confirmó que muchos varones en los talleres se niegan a asumir la violencia, culpando a la pareja. Señaló la constante dificultad de desarmar la complicidad que los varones intentan establecer con el coordinador, especialmente cuando este trabaja solo.

2. Ética del Proceso y Fraude Judicial

  • Bruno (Montevideo): Consultó sobre el manejo de varones "disruptivos" que no admiten la violencia, preguntando si pueden generar retrocesos en el grupo por "efecto contagio". Leandro Maggio confirmó este riesgo, aunque relató un caso de éxito con un varón impulsivo que logró ser contenido.
  • Bruno también denunció una práctica en Montevideo donde el sistema judicial exige un informe de tratamiento psicológico, lo que lleva a profesionales a firmar certificados fraudulentos con solo una o dos sesiones, socavando el proceso terapéutico real. Leandro Maggio respondió que, en su espacio, evitan esto entregando el certificado solo a partir de la tercera o cuarta entrevista.

3. Alcance de la Intervención y Cuidado del Equipo

  • Fernando (Salta): Preguntó si, ante la escasez de recursos, era mejor concentrar los esfuerzos en la asistencia (judicializados) o en la prevención (talleres en municipios). Leandro Maggio abogó por el trabajo mixto (asistencia, prevención y sensibilización).
  • Fernando también consultó sobre la necesidad de supervisión externa o autocuidado para los dinamizadores de los grupos ("cuidar a los que cuidan"). Leandro Maggio respondió que esto se gestiona mediante reuniones de equipo semanales para catarsis y revisión. Además, preguntó si los técnicos jóvenes a veces mostraban abuso de poder o "regocijo" al "educar al maldito policía," a lo que Maggio respondió que el trabajo en equipo sirve como autocontrol.
  • Pía (Organización Travesti-trans): Expresó su preocupación sobre cómo superar las limitaciones institucionales para llegar a la gran cantidad de varones que ejercen violencia pero no están denunciados. Leandro Maggio sugirió usar la salud mental como puerta de entrada, abordada con perspectiva de género, y Laura Venturini destacó el uso del arte (obras de teatro) como un dispositivo exitoso para convocar a varones no judicializados.

4. Trabajo con Adolescentes en Contextos Punitivos

  • Rosa María (Santiago del Estero, Centro Penal Juvenil): Describió la dificultad de trabajar masculinidades y violencia con adolescentes en conflicto con la ley penal, ya que existe una doble resistencia:
    • La resistencia de los adolescentes, cuyo imaginario identitario es el del "preso," violento y machista.
    • La resistencia del equipo de agentes penitenciarios, que tienen un discurso profundamente punitivo.
  • Rosa María preguntó cómo trabajar la transferencia y la escucha abierta frente a estas resistencias. Leandro Maggio enfatizó la clave en el trabajo en equipo y la capacitación, recomendando que el equipo rompa sus propias resistencias (contratransferencia) para habilitar una escucha abierta, no para justificar la violencia, sino para comprender la historia del adolescente.

 

Conclusión Final

La clase final de la Diplomatura concluyó que la intervención con varones que ejercen violencia es una tarea compleja que requiere un paradigma de la complejidad y una constante auto-observación y autocrítica por parte del equipo técnico. Es vital trascender la mera revisión de la identidad masculina y centrarse en el freno a los ejercicios de violencia concretos, utilizando herramientas como la función mentalizadora y la inversión del peso motivacional para que los varones asuman los costos de sus privilegios.

A pesar de la baja adhesión al proceso anual (alrededor del 50% de los admitidos), el resultado es contundente: entre aquellos que sostienen el proceso completo, la reincidencia (nuevas denuncias) es muy poca. Esto demuestra que la transformación es posible y que es éticamente prioritario seguir apostando a estos espacios, pues la alternativa es que la violencia se traslade a otra víctima. Finalmente, se destacó la necesidad de ser creativos (usando el arte, por ejemplo) para ampliar el alcance y llegar a los varones no judicializados.



[1] Orden: Te comparto notas de la clase. Describe los contenidos de la clase y cita el día de su dictado. Explica que es un material producido a partir de notas de clase y que se trata de la septima clase de siete que integran el desarrollo de la Diplomatura coordinada por Enrique Stola durante 2025 y dictada entre la Universidad Tecnológica de Misiones y la organización Acción Educativa Santa Fe. Presenta de modo organizado y claro, encuentra títulos. Cita quienes son los docentes de la clase. Cuando encuentres diálogos o problematizaciones conceptuales de los cursantes, descríbelas. Construye una presentación inicial de los contenidos de la clase y una conclusión al final. Encuentra un titulo general para la clase.