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Recorrido por las clases:
Unidad 1, 2025-09-13 | Las masculinidades y su relación con la salud integral. Diplo C&C
Unidad 2, 2025-09-20 | El cuidado de sí y la emocionalidad masculina. Diplo C&C
Unidad 3, 2025-09-27 | Vincularidades de pareja. Diplo C&C
Unidad 4, 2025-10-04 | Masculinidades y paternajes posibles. Diplo C&C
Del Héroe Invulnerable al Varón Interdependiente: Cuidados, Afectividad y Paternidad en el Curso “Masculinidades y Cuidados” (UNT 2025)
Introducción
El Curso 2 de la Diplomatura Universitaria en Masculinidades
con Enfoque de Género, denominado “Masculinidades y Cuidados”, se propuso como
un desafío central la asociación de la masculinidad con el concepto del
cuidado. Históricamente, al hablar de masculinidad, la cultura tiende a evocar
atributos como "fuerza, invulnerabilidad, resistencia, incluso hasta
sacrificio personal". El módulo, dictado por Gabriela Córdoba y Darío
Casals en la UNT en 2025, buscó ofrecer herramientas prácticas y marcos
teóricos para cuestionar estas masculinidades hegemónicas en el ámbito personal
y profesional, evidenciando que a los varones no se les enseñó a cuidarse a sí
mismos ni a cuidar a otros.
El curso se estructuró en cuatro unidades temáticas
interrelacionadas: la relación con la salud integral, el cuidado de sí y la
emocionalidad, las vincularidades de pareja, y los paternajes posibles. El
análisis transversal de estas clases demostró cómo la socialización de género
moldea un psiquismo masculino que, al reprimir la vulnerabilidad y privilegiar
el dominio, incurre en altos costos personales y sociales.
Clase 1: Masculinidades y su Relación con la Salud Integral
La primera unidad abordó el vínculo entre los modelos
viriles actuales y sus impactos en la salud, centrándose en cómo los
imaginarios sociales impiden el autocuidado en los hombres.
Proposiciones Centrales
- El
Descuido como Consecuencia Cultural del Patriarcado: La asociación de
las masculinidades con la fuerza y la invulnerabilidad es responsable de
que los varones no hayan sido socializados para el cuidado. El sistema
patriarcal dividió las esferas productiva (masculina y valorada) y
reproductiva (femenina y desvalorizada), relegando el cuidado al ámbito
femenino y considerándolo una obligación natural de las mujeres.
- El
Varón como Agente de Riesgo y la Sobremortalidad Masculina: La
socialización de género promueve conductas desfavorables para la salud de
los hombres, asociadas a la independencia, agresividad, competencia y
temeridad. Darío Casals presentó estadísticas que demuestran una diferencia
de 6 años en la esperanza de vida entre hombres (74 años) y mujeres
(80 años), y una tasa de muerte por suicidio dos veces mayor en hombres
(paradoja del género en el suicidio). Estos riesgos son impulsados por la
represión emocional y la dificultad para buscar ayuda.
- Análisis
Crítico del Individualismo Viril: Se criticó el discurso del
"Hombre de Valor" que, aunque usa conceptos positivos como
autocuidado y empatía, los instrumentaliza para promover una
masculinidad individualista, competitiva y superficial. Este modelo,
centrado en la meritocracia, refuerza la fantasía de potencia y el
narcisismo, impidiendo la construcción de lazo comunitario.
Proposiciones Secundarias
- Definición
de Autocuidado Político: El autocuidado se define como una práctica
necesaria para sostener la propia vida, que va más allá del consumo y
tiene dimensiones físico, emocional, cognitivo y espiritual. Es un
"acto pedagógico radical" y una estrategia de resistencia, no un
lujo.
- La
Deuda Social del Cuidado: El cuidado debe abordarse como una
responsabilidad comunitaria y una deuda social entre generaciones y
sectores, que exige la corresponsabilidad de los varones y la asunción de
roles por parte del Estado.
Clase 2: El Cuidado de Sí y la Emocionalidad Masculina
La segunda unidad exploró cómo la socialización de género
disciplina los afectos y cómo la gestión emocional es la base del autocuidado.
Proposiciones Centrales
- El
Disciplinamiento y la Colonización Emocional: Gabriela Córdoba
introdujo el concepto de disciplinamiento emocional para describir
cómo la socialización moldea la experiencia afectiva. A través de la colonización
emocional, se imponen mandatos a los niños ("no llores",
"no sientas dolor") para que encajen en la "caja de la
masculinidad", erradicando rasgos amenazantes.
- La
Ira como Vía de Descarga Autorizada: Este disciplinamiento prohíbe en
los varones emociones como el miedo, la tristeza y el dolor, mientras que
la ira es una "vía de expresión facilitada por la
cultura". La ira a menudo es una emoción secundaria que
enmascara sentimientos reprimidos como la angustia o la frustración,
funcionando como una "olla a presión".
- La
Dificultad para el Equilibrio Emocional: Darío Casals definió la
gestión emocional como un proceso de identificar, comprender y regular
emociones. Subrayó que la imposibilidad de tramitar las emociones
deriva en somatización (el cuerpo habla lo que la mente no puede
tramitar), ansiedad y depresiones enmascaradas. El equilibrio emocional se
sostiene sobre tres pilares interconectados: Comunidad, Vulnerabilidad
(entendida como coraje, no debilidad) y la Realidad Material,
siendo esta última una barrera crucial, pues el estrés crónico por
precariedad impide la regulación emocional.
Proposiciones Secundarias
- Ausencia
de Lenguaje Propio: El disciplinamiento deja a los varones sin un
lenguaje propio para los afectos, obligándolos a objetivar la emoción
mediante objetos culturales (como una canción, ejemplificado en el trabajo
grupal) o intelectualizándola, lo que genera una distancia afectiva.
- La
Caja de Herramientas Emocionales: El cambio requiere la educación
emocional y el desarrollo de competencias emocionales (conciencia,
regulación, autonomía, habilidad social, habilidades para la vida) para
que los varones puedan usar más herramientas emocionales que la sola ira.
Clase 3: Vincularidades de Pareja
Esta unidad se centró en los patrones relacionales, la
intimidad y los afectos desde la óptica masculina, analizando la crisis de los
vínculos contemporáneos.
Proposiciones Centrales
- Coexistencia
en Crisis de Paradigmas Vinculares: Las relaciones se desarrollan bajo
la tensión entre el Amor Romántico (basado en la perdurabilidad,
roles rígidos, erotismo de dominio) y el Amor Líquido
(caracterizado por la fluidez, el consumismo, la transitoriedad y la
autoprotección). Esta tensión genera una "ilusión de equidad",
donde las estructuras patriarcales asimétricas persisten a pesar de los
discursos democratizadores.
- La
Reserva Íntima Masculina: La investigación de campo reveló que los
varones heterosexuales utilizan la "reserva íntima masculina",
una estrategia consciente para ocultar emociones y omitir información. El
objetivo es evitar ser percibidos como vulnerables o sometidos al control
femenino, priorizando la autosuficiencia.
- La
Intimidad Masculina del "Hacer": Los varones valoran la
intimidad, pero sus modos de conexión difieren: conciben las actividades
compartidas y la sexualidad como vías centrales de intimidad,
mientras que compartir estados afectivos es la modalidad más
esquiva. Esto se debe a que "el hacer está reemplazando al
decir".
- Ética
del Encuentro y Responsabilidad Afectiva: Se propuso pasar de la "cultura
de la presunción" (asumir el consentimiento por defecto) a la "cultura
de la confirmación". La Responsabilidad Afectiva se define
como el compromiso de hacerse cargo del impacto de las acciones, palabras
y silencios sobre el otro. Su ausencia se refleja en el ghosting,
un síntoma de la lógica de lo descartable en los vínculos.
Proposiciones Secundarias
- Comunicación
Estructurada: Para superar el método de la culpa, se presentaron
herramientas de comunicación asertiva como la fórmula "Siento...
Necesito..." y el acrónimo DEPA (Descripción, Expresión,
Pedido, Agradecimiento).
- Crítica
a la Monogamia y Nuevos Modelos: La monogamia fue analizada como una tecnología
de poder y saber ligada a la propiedad privada y la herencia, no al
amor. Los nuevos modelos vinculares, como el poliamor, a menudo reproducen
las mismas lógicas de control, celos y conflictos que el modelo monógamo.
Clase 4: Masculinidades y Paternajes Posibles
La última unidad abordó la evolución de la función paterna,
las prácticas instituyentes de la masculinidad en la infancia y la incidencia
de las paternidades activas en el cuidado.
Proposiciones Centrales
- La
Paternidad Tradicional: Proveedor Distante: Históricamente, el padre
fue asignado al rol de proveedor, autoridad y transmisor de conocimientos,
ejerciendo un "amor a distancia" mediado por la madre.
Este rol se consolidó como un rito de paso fundamental hacia la
adultez masculina.
- La
Dimensión Emocional como Obstáculo al Paternaje Activo: La erosión del
paradigma tradicional (debido a cambios económicos y el feminismo) demanda
una paternidad activa, con acompañamiento y cercanía afectiva. Sin
embargo, el principal obstáculo reside en la dimensión emocional, ya que
la masculinidad tradicional limita la expresión de ternura y la escucha
empática, priorizando la guía racional o el "bajar
línea".
- La
Generación Bisagra y el Retorno al Viejo Paradigma: Los padres
contemporáneos son una "generación sándwich" que debe
negociar entre el modelo autoritario heredado y las nuevas expectativas de
ser empático. Darío Casals advirtió que el retorno al viejo paradigma
ocurre automática y espontáneamente ante la crisis o la frustración,
porque es lo que se conoce y, en ocasiones, se percibe que
"funciona".
- La
Paternidad y las Condiciones Materiales: La precariedad económica y el
estrés crónico impactan directamente en el ejercicio de la paternidad
comprometida, haciendo que el varón llegue a casa "muy cansado, muy
agotado, sin tolerancia". Esto subraya la necesidad de nuevas
leyes y políticas públicas (como licencias de paternidad extendidas)
que dejen de enviar el mensaje institucional de reproducción de la
masculinidad hegemónica y faciliten la corresponsabilidad en la clase
trabajadora.
Proposiciones Secundarias
- Paternidad
Autónoma: Se debe insistir en una paternidad independiente del vínculo
con la madre, para que el varón incorpore una concepción de su rol como un
compromiso autónomo con los hijos, evitando que estos se conviertan
en "moneda de disputa".
- Jerarquía
y Límites: El padre debe mantener una "cierta existencia de
jerarquía" y evitar caer en el extremo de ser el "mejor
amigo" del hijo, lo cual no es saludable para el crecimiento.
Conclusión
El curso "Masculinidades y Cuidados" delineó un
diagnóstico exhaustivo sobre los altos costos que la masculinidad
hegemónica impone a los varones y a sus vínculos, desde la sobremortalidad
y la soledad emocional hasta la fragilización de las relaciones.
La síntesis de las cuatro clases revela una necesidad
urgente de transformación subjetiva y estructural. Las exposiciones de
Córdoba y Casals demostraron que el cambio requiere pasar del paradigma de la competencia
y el dominio hacia modelos fundados en la cooperación, la interdependencia
y la responsabilidad afectiva. El camino hacia masculinidades más
saludables y conscientes implica, fundamentalmente, la liberación de los
mandatos emocionales, permitiendo que los varones abracen la vulnerabilidad
como un acto de coraje.
Sin embargo, el módulo no propone soluciones simplistas.
Subraya que las barreras son tanto psicológicas (el retorno automático al viejo
paradigma ante la crisis y la dificultad para distinguir el sentir del pensar)
como estructurales (la precariedad material y las políticas públicas que
perpetúan la desigualdad en el cuidado). La verdadera transformación de las
masculinidades y la promoción del cuidado requieren, por lo tanto, no solo la
introspección individual, sino también un compromiso político y académico para
desafiar las representaciones sociales dominantes y cambiar la distribución
del dinero, el poder y los recursos.

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